Matan a guatemalteco por defender asalto en casa donde trabajaba
José Rosales fue un devoto cristiano. Mandaba cada centavo que ganaba como jardinero y ayudante a su familia en Guatemala. Era tan fuerte y aplicado que hacía el trabajo de tres hombres. Tenía toda la confianza de la familia Brar quienes le daban trabajo.
A cambio, Rosales apreciaba y especialmente en esta crisis económica estaba muy agradecido por el trabajo fijo que la familia Brar le daba en la construcción de la propiedad en Centreville de 10 acres y la mansión de 9,000 pies cuadrados.
El día lunes, cuando dos hombres armados forzaron su entrada en la mansión de la familia Brar, intentando entrar por el garaje de cuatro puertas, Rosales se paró muy firme entre los intrusos y la familia Brar. “Aléjense de mi hermano y mi mamá” dijo Rosales.
De pronto, el bajo y fornido Rosales decidió enfrentarse y pelear contra los intrusos. Peleó y batalló contra uno, hasta que le quitó la pistola, dijeron familiares el martes. Pero el otro hombre apuntó su pistola a la madre de la familia, amenazando de matarla si Rosales no le regresaba la pistola. Rosales le regresó la pistola, dijeron las fuentes y el delincuente con el arma le disparó y mató a Rosales.
“Sin José, creo que seguramente no estaría vivo en estos momentos”, dijo Robbie Brar, un miembro de la aturdida familia, quien habló públicamente por primera vez el martes. “En una situación donde la mayoría de las personas se irían, no solamente no se fue, pero se mantuvo fuerte para proteger a las personas que se relacionaban a él; era un ángel guardián”. Los dos intrusos se fueron inmediatamente al matar a Rosales. No se llevaron nada de la casa, dijeron las fuentes.
La policía del Condado de Fairfax dijo que la familia Brar no conocía a los intrusos y que no tenían idea porque los hombres armados fueron a esta mansión en Compton Road alrededor de las 10:30 am el día lunes.
La policía está en busca de sospechosos que han sido dibujados por sus descripciones. Además buscan un modelo viejo de un Pick-Up marca Toyota. Un testigo reportó haber visto saltar un hombre en la cama del Pick-Up en Compton Road cerca de Bay Valley Lane alrededor de las 10:50 am, y después un hombre cubrirse con una lona mientras que el Pick-Up aceleraba en dirección Este, hacia Union Mill Road, dijo la policía.
José Ramiro Rosales Cardona, de 39 años de edad, era padre de dos hijos, ahora en la Universidad en Guatemala, dijeron sus amigos. Cuando el no estaba trabajando, estaba estudiando para ser un ministro y dedicaba su tiempo en un grupo de iglesia en Manassas hablando sobre la Biblia, tocando la guitarra y cantando música cristiana, dijeron sus amigos.
La policía de Fairfax se negó en discutir las acciones de Rosales este martes. Pero dos fuentes familiares con la investigación dijeron que “el es un héroe”.
Rosales había estado en los Estados Unidos por lo menos ocho años, dijeron sus amigos, y recientemente rentaba un cuarto en una casa en Manassas Park. Vino a los Estados Unidos a trabajar y mantener su familia. Los Brar dicen que Rosales tenía esperanza de regresar a Guatemala, construir su propia casa y a cultivar como su familia lo hacía antes. “El era una persona excelente” dijo su compañero de vivienda, José Molina. “Nunca ni un problema; siempre dedicando su tiempo en la iglesia”
Rosales era parte de una Iglesia pequeña, Misión Evangélica San Juan, que se reunían en la casa del pastor, Jaime Zúniga. El estaba ahí cuatro veces a la semana, dijo el hermano de Jaime, Luis Zúniga, y todos en la Iglesia lo conocían como el “Hermano José”.
“Todos los días que tenía tiempo”, dice Luis Zúniga, “él estaba aquí para hablar sobre Dios… Cualquiera que hable con él, lo primero que él decía era, “Jesucristo te ama”.
El día que Rosales murió, Zúniga dice, que estaba supuesto a llevar el estudio bíblico. En vez, un grupo de amigos de Rosales llenaron la casa ese lunes después de haberse enterado de su muerte.
Zúniga dijo que Rosales era un guitarrista dotado y que junto con él en el piano y otro guitarrista formaban un trío. Rosales tenía la esperanza de grabar un CD, dada sus habilidades con la guitarra en algún momento. El grupo había estado buscando propiedades en Manassas para una iglesia permanente. Ahora el grupo enviará el dinero a la familia de Rosales, dijo Zúniga.
Brar, de 28 años y su familia tienen un número de empresas de construcción y bienes raíces en el Norte de Virginia, además de una oficina de Cambio de Cheques y otra de Préstamos Hipotecarios en Manassas.
La familia con frecuencia contrata trabajadores para jardinería y mantenimiento. Hace un año y medio, conocí a Rosales y en poco tiempo “pude confiar en él cualquier cosa”.
La familia Brar, le daban trabajo para pintar, construir, limpiar y cortar la grama. “El podía hacer de todo prácticamente”, dijo Brar. “El pintaba como un profesional. El era un jardinero profesional”.
Un día sentado con el en un Pick-Up, Brar se dio cuenta de los hijos de Rosales en la Universidad, de su madre enferma y de su experiencia en cultivar. Cuando se trataba de religión, Brar dice que “el era muy tolerante con las creencias de los demás. El era una persona muy inteligente”. Brar dijo que Rosales obtuvo un poco de educación médica, al igual que entrenamiento policial y militar antes de venirse de Guatemala a trabajar a los Estados Unidos.
Rosales estaba enfocado en hacerse pastor, dijo Brar. “Nunca lo vi enojado”, dijo Brar. “El siempre hablaba con respeto a cualquier persona que se le acercaba”.
Brar dijo que cuando se trataba de dinero, “mandaba prácticamente todo a su madre enferma e hijos, y solo se quedaba con dinero para comida y renta”.
Brar no quiso ser específico con el intento de invasión en su casa, pero dijo, “Creo que José fue enviado a mi vida hace un año y medio por un poder superior”. Brar, sus padres y hermanos menores estaban en casa a la hora del ataque.
Brar dijo que sus planes eran ayudar la familia de Rosales “como el ayudó a mi familia. Ahora soy el hermano y el hijo. El dinero va y viene. Vamos a ayudar su familia de la manera en que podamos”
Cualquier persona con información sobre este crimen, se le pide que contacte los Resolvedores de Crímenes (Crime Solvers) por teléfono al 1-866-411-TIPS / 8477, e-mail al www.fairfaxcrimesolvers.org o por mensaje de texto “TIP187” con tu mensaje a CRIMES/274637 o llama la Policía del Condado de Fairfax al 703-691-2131. (Fuente: Tom Jackman, Washington Post; traducción Gío Martínez, El Imparcial)